Zona Esmeralda Evangelio Hoy 22 Abr 19

Zona Esmeralda Evangelio Hoy 22 Abril 2019 Parroquia San Fernando y Capilla del Señor de la Misericordia

Zona Esmeralda Evangelio de Hoy 22 Abril 2019

Lecturas del día:

OCTAVA DE PASCUA
MR p. 341 [347] / Lecc. I p. 854

ANTÍFONA DE ENTRADA Éx 13, 5. 9

El Señor les dio a ustedes una tierra que mana leche y miel, para que tengan siempre en su boca la ley del Señor. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que haces crecer siempre a tu Iglesia dándole nuevos hijos, concédenos la gracia de vivir de acuerdo con la fe que recibimos en el sacramento del bautismo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[A este Jesús, Dios lo ha resucitado, y de ello somos testigos.]
Del libro de los Hechos de los Apóstoles 2, 14. 22-33
El día de Pentecostés, se presentó Pedro, junto con los Once, ante la multitud, y levantando la voz, dijo: “Israelitas, escúchenme. Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes, mediante los milagros, prodigios y señales que Dios realizó por medio de Él y que ustedes bien conocen. Conforme al plan previsto y sancionado por Dios, Jesús fue entregado, y ustedes utilizaron a los paganos para clavarlo en la cruz. Pero Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte, ya que no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio. En efecto, David dice, refiriéndose a él: Yo veía constantemente al Señor delante de mí, puesto que Él está a mi lado para que yo no tropiece. Por eso se alegra mi corazón y mi lengua se alboroza; por eso también mi cuerpo vivirá en la esperanza, porque tú, Señor, no me abandonarás a la muerte, ni dejarás que tu santo sufra la corrupción. Me has enseñado el sendero de la vida y me saciarás de gozo en tu presencia. Hermanos, que me sea permitido hablarles con toda claridad; el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro se conserva entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento que un descendiente suyo ocuparía su trono, con visión profética habló de la resurrección de Cristo, el cual no fue abandonado a la muerte ni sufrió la corrupción. Pues bien, a este Jesús, Dios lo resucitó, y de ello todos nosotros somos testigos. Llevado a los cielos por el poder de Dios, recibió del Padre el Espíritu Santo prometido a él y lo ha comunicado, como ustedes lo están viendo y oyendo”. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 15, l-2a y 5. 7-8. 9-10. 11

R. Protege, Señor, a los que esperamos en ti. Aleluya. Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que Tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos. R. Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado, jamás tropezaré. R. Protege, Señor, a los que esperamos en ti. Aleluya. Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque Tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R. Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Sal 117, 24

R. Aleluya, aleluya. Éste es el día del triunfo del Señor, día de júbilo y de gozo. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán.]
Del santo Evangelio según san Mateo 28, 8-15
Después de escuchar las palabras del ángel, las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegría, corrieron a dar la noticia a los discípulos. Pero de repente Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jesús: “No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán”. Mientras las mujeres iban de camino, algunos soldados de la guardia fueron a la ciudad y dieron parte a los sumos sacerdotes de todo lo ocurrido. Estos se reunieron con los ancianos, y juntos acordaron dar una fuerte suma de dinero a los soldados, con estas instrucciones: “Digan: ‘Durante la noche, estando nosotros dormidos, llegaron sus discípulos y se robaron el cuerpo’. Y si esto llega a oídos del gobernador, nosotros nos arreglaremos con él y les evitaremos cualquier complicación”. Ellos tomaron el dinero y actuaron conforme a las instrucciones recibidas. Esta versión de los soldados se ha ido difundiendo entre los judíos hasta el día de hoy. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: • Este pasaje nos ofrece una parte del discurso de Pedro el día de Pentecostés. Aquí se afirma que Jesús de Nazaret ha realizado las promesas hechas a David y que en Él se ha inaugurado la auténtica y definitiva “plenitud de los tiempos”. El ahora valeroso apóstol se dirige a los habitantes de Jerusalén proclamando que Jesús, «a quien ustedes han clavado en la cruz por mano de los paganos», ahora vive. En el origen de la Iglesia está tal experiencia. Sin la Resurrección, los apóstoles no hubieran tenido nada importante que anunciar… • Cristo resucitado es «signo de contradicción», objeto de fe o de rechazo. Él se revela sólo a quienes están abiertos al amor y a la fe, como lo hace con las piadosas y santas mujeres que, muy diversamente a los azorados soldados –tan proclives, por cierto, a la mentira y a la corrupción– perderán la oportunidad de ser “testigos” de ese evento tan absolutamente singular. Las mujeres, en cambio, «buscan» a Jesús con un fervoroso cariño y, por ello, llegarán a ser “mensajeras” privilegiadas de tan extraordinaria Noticia.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, con bondad, las ofrendas de tu pueblo y haz que, renovados por la confesión de tu nombre y por el bautismo, consigamos la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Rom 6, 9

Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no morirá nunca. La muerte ya no tiene dominio sobre él. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la gracia de este sacramento pascual fructifique, Señor, en nuestros corazones para que podamos corresponder a los dones de tu amor, que nos abrió el camino de la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.