Sagrado Corazon de Jesus Parroquia San Fernando Zona Esmeralda Edit
Sagrado Corazon de Jesus Parroquia San Fernando Zona Esmeralda Edit

Feria, Memoria de San Antonio María Zacaría, presbítero, o Misa votiva del Sagrado Corazón de Jesús* MR pp. 782 (769) y 947 (939) / Lecc. II p. 522

Otros santos: Teresa y Rosa Chen de China laicas mártires; Atanasio «el Athonita», mártir.

CANANEOS, DESCREÍDOS, RECAUDADORES
Gén 23, 1-4. 19; 24,1-8. 62-67; Mt 9, 9-13

Las lecturas aparentemente muy distantes en tantos aspectos tienen un nexo en común. Ambas se ocupan del asunto de las relaciones entre grupos heterogéneos. Resulta comprensible que en tiempos de Abrahán hubiera resistencia a los matrimonios mixtos -Isaac no debe casarse con una mujer cananea, sino amorrea como Abrahán—y hasta parece anticipado al tiempo el trato hospitalario que dan los cananeos de Hebrón al patriarca, permitiéndole enterrar a Sara en el lugar que él prefiera. En el relato de vocación de san Mateo, descubrimos el escándalo que genera la participación de Jesús en una comida con los pecadores públicos. La respuesta del Maestro es impecable. Quienes se decidan a participar en el Reinado de Dios, tendrán que convencerse de que la bondad de Dios es más poderosa que la maldad y el pecado. Los primeros necesitados del perdón son los predilectos del amor benevolente de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 131, 9

Que tus sacerdotes, Señor, se revistan de justicia, y tus fieles se llenen de júbilo.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, crecer en el conocimiento admirable de Jesucristo, según la enseñanza del apóstol Pablo, que inspiró a san Antonio María Zacaría para proclamar en tu Iglesia la palabra de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Isaac amó tanto a Rebeca, que se consoló de la muerte de su madre.

Del libro del Génesis: 23, 1-4. 19; 24, 1-8.6247

Sara vivió ciento veintisiete años y murió Quiryat Arbá, hoy Hebrón, en el país de Canaán, y Abraham lloró e hizo duelo por ella. Cuando terminó su duelo, Abraham se levantó y dijo a los hititas: «Yo soy un simple forastero que reside entre ustedes. Denme en propiedad un sepulcro en su tierra para enterrar a mi esposa». Y Abraham sepultó a Sara en la cueva del campo de Makpelá, que está frente a Mambré, es decir, Hebrón, en Canaán.
Abraham era ya muy anciano y el Señor lo había bendecido en todo. Abraham dijo al criado más viejo de su casa, que era mayordomo de todas sus posesiones: «Pon tu mano debajo de mi muslo y júrame por el Señor, Dios del cielo y de la tierra, que no tomarás por esposa para mi hijo a una mujer de los cananeos, con los que vivo, sino que irás a mi tierra a buscar, entre mi parentela, una mujer para mi hijo Isaac». El criado le dijo: «Yen caso de que la mujer no quisiera venir conmigo a este país, ¿tendré que llevar a tu hijo hasta la tierra de dónde saliste?».
Respondió Abraham: «No vayas a llevar allá a mi hijo. El Señor, Dios del cielo y de la tierra, que me sacó de mi casa paterna y de mi país, y que juró dar a mi descendencia esta tierra, él te enviará a su ángel para que puedas tomar de allá una mujer para mi hijo. Y si la mujer no quiere venir contigo, quedarás libre de este juramento. Pero, por ningún motivo lleves allá a mi hijo». [El criado fue a la tierra de Abraham y volvió con Rebeca, hija de Betuel, pariente de Abraham].
Isaac acababa de regresar del pozo de Lajay-Roi, pues vivía en las tierras del sur. Una tarde Isaac andaba paseando por el campo, y al levantar la vista, vio venir unos camellos. Cuando Rebeca lo vio, se bajó del camello y le preguntó al criado: «¿Quién es aquel hombre que viene por el campo hacia nosotros?». El criado le respondió: «Es mi señor». Entonces ella tomó su velo y se cubrió el rostro.
El criado le contó a Isaac todo lo que había hecho. Isaac llevó a Rebeca a la tienda que había sido de Sara, su madre, y la tomó por esposa y con su amor se consoló de la muerte de su madre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 105, 1-2. 3-4a. 4b-5.
R/. Demos gracias al Señor, porque es bueno.

Demos gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. ¿Quién podrá contar las hazañas del Señor y alabarlo como él merece? R/.
Dichosos los que cumplen la ley y obran siempre conforme a la justicia. Por el amor que tienes a tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor, y sálvanos. R/.
Sálvanos, Señor, para que veamos la dicha de tus escogidos y nos alegremos y nos gloriemos junto con el pueblo que te pertenece. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 11, 28

R/. Aleluya, aleluya.

Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.

EVANGELIO

No son los sanos los que necesitan de inédito. Yo quiero misericordia no sacrificios.

Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 9-13

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió.
Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: «¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?». Jesús los oyó y les dijo: «No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores».
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Contempla, Señor, los dones que presentamos en tu altar en la conmemoración de san Antonio María Zacaría, y del mismo modo que, por estos santos misterios, le diste a él la gloria, concédenos también a nosotros tu perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 24, 46-47

Dichoso el servidor a quien su amo, al volver, lo encuentre cumpliendo con su deber; yo les aseguro que le confiará todos sus bienes.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta mesa celestial, Dios todopoderoso, robustezca y aumente el vigor espiritual de todos los que celebramos la festividad de san Antonio María Zacaría, para que conservemos íntegro el don de la fe y caminemos por el sendero de la salvación que él nos señaló. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa Votiva del Sagrado Corazón de Jesús MR, p. 1122 (1168) / Lecc. II. p 522

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 32, 11. 19

Los proyectos de su corazón subsisten de edad en generación en generación, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios, haz que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo, y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, configurados a imagen suya, merezcamos ser partícipes de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo…

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, Padre de misericordia, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Unigénito, concédenos que, unidos íntimamente a Él, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 7, 37-38

Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba, aquel que cree en mí. Como dice la escritura: De sus entrañas brotarán ríos de agua viva.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Habiendo participado de tu sacramento de amor, imploramos, Señor, tu clemencia, para que, configurados con Cristo en la tierra, merezcamos compartir su gloria en el cielo. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.