Evangelio de Hoy Parroquia San Fernando Zona Esmeralda

Evangelio Sábado 18 Mayo 2019
Zona Esmeralda

Lecturas del día:

SÁBADO 18

Blanco / Rojo Sábado IV de Pascua o Memoria de San Juan I, papa y mártir, MR, p. 373 (374) / Lecc I, p. 912

Otros santos: Félix de Cantalice, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos. Beata Blandina Merten religiosa de la Orden de Santa Úrsula.

EN EL NOMBRE DE JESÚS
Hech 13, 44-52; Jn 14, 7-14

El tono de despedida y a la vez de confianza prevalece en este pasaje evangélico. Jesús ha aceptado y entendido la proximidad de su muerte. Llegó la hora de rendir gloria al Padre, amando a los suyos hasta la entrega de sí mismo. Sus palabras reflejan la confianza plena en su Padre. La suya no será una vida fallida. El Padre que lo envió, lo preservará del mal y le asistirá en el momento de la prueba suprema. Jesús está absolutamente cierto del desenlace final: «yo me voy con el Padre». La muerte no logrará retenerlo en su poder. Con esa confianza, anima e invita a sus discípulos a dirigirse por su medio al Padre: «cualquier cosa que me pidan alegando ni nombre, la haré». Con esa misma confianza Pablo y Bernabé proclaman en Antioquía la apertura de la salvación para todos los hombres de buena voluntad de cualquier pueblo y condición.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. 1 P 2, 9

Pueblo redimido por Dios, anuncia las maravillas del Señor, que te llamó de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que por esta solemnidad de la Pascua proporcionas al mundo el remedio que necesita, prolonga tu misericordia en favor de tu Iglesia, para que el culto que te rinde en el tiempo le aproveche para la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Ahora nos dirigiremos a los paganos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 44-52

El sábado siguiente casi toda la ciudad de Antioquía acudió a oír la palabra de Dios. Cuando los judíos vieron una concurrencia tan grande, se llenaron de envidia y comenzaron a contradecir a Pablo con palabras injuriosas. Entonces Pablo y Bernabé dijeron con valentía: «La palabra de Dios debía ser predicada primero a ustedes; pero como la rechazan y no se juzgan dignos de la vida eterna, nos dirigiremos a los paganos. Así nos lo ha ordenado el Señor, cuando dijo: Yo te he puesto como luz de los paganos, para que lleves la salvación hasta los últimos rincones de la tierra’.
Al enterarse de esto, los paganos se regocijaban y glorificaban la palabra de Dios, y abrazaron la fe todos aquellos que estaban destinados a la vida eterna. La palabra de Dios se iba propagando por toda la región. Pero los judíos azuzaron a las mujeres devotas de la alta sociedad y a los ciudadanos principales, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, hasta expulsarlos de su territorio. Pablo y Bernabé se sacudieron el polvo de los pies, como señal de protesta, y se marcharon a Iconio, mientras los discípulos se quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 97, 1. 2-3 ab. 3 cd-4.

R/. Cantemos las maravillas del Señor. Aleluya.

Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 13, 31.32
R/. Aleluya, aleluya.

Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán verdaderamente discípulos míos y conocerán la verdad. R/.

EVANGELIO

Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre.

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 7-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto». Le dijo Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta». Jesús le replicó: «Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre».
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, por tu piedad estos dones y al recibir en oblación este sacrificio espiritual, conviértenos para ti en una perenne ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua MR. pp. 504-508 (500-504).

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 17, 24

Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tú me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al recibir, Señor, el don de estos sagrados misterios, te suplicamos humildemente que lo que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya, nos aproveche para crecer en nuestra caridad fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

San Juan I, MR, p. 747 (734)

Fue Papa de 523 a 526. Teodorico, rey arriano, lanzó una persecución contra todos los que sostuvieran la verdadera fe católica acerca de Cristo. El Papa Juan fue uno de los primeros en ser castigados: primero fue enviado por el rey a Constantinopla con una embajada destinada a fracasar, después, también por órdenes del rey, fue confinado enana cárcel de Ravena, en donde murió de hambre.
Del Común de mártires: para un mártir, p. 935 (927), o del Común de pastores: para un Papa. p 941 (933).

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, recompensa de las almas fieles, que consagraste este día con el martirio del Papa san Juan primero, escucha las plegarias de tu pueblo y concede que, quienes veneramos sus méritos, imitemos la constancia de su fe. Por nuestro Señor Jesucristo…