Parroquia San Fernando Zona Esmeralda 007

Evangelio Martes 21 Mayo 2019

Lecturas del día:

Rojo Memoria obligatoria Santos Cristóbal Magallanes, presbítero y Compañeros, mártires MR, p. 748 (735) y 933 (925) / Lecc. II. p.917

Otros santos: Eugenio de Mazenod, obispo y fundador. Beato Bruno Lemarchand, sacerdote trapense y mártir.

Del año 1915 a 1937, y principalmente en la persecución religiosa de 1926 a 1929, veinticinco mexicanos: 22 sacerdotes diocesanos y tres laicos, se distinguieron entre los cientos de cristianos sacrificados en México por los enemigos de la fe católica. Con admirable constancia preservaron fieles a su compromiso bautismal y a su identidad sacerdotal y ofrecieron su vida por Cristo Rey y santa Maria de Guadalupe, en diversos lugares de la diócesis de Aguascalientes, Autlán, Colima, Chihuahua, Chilpancingo-Chilapa, Durango, Guadalajara, Morelia, San Juan de los Lagos y Zacatecas.

EL ENCARGO DEL PADRE

Hech 14, 19-28; Jn 14, 27-31

En estas dos lecturas podemos apreciar uno de los rasgos fundamentales de la espiritualidad cristiana, a saber, la búsqueda cuidadosa de la voluntad del Padre. La vida cristiana implica vivir una relación de filiación. La participación en el bautismo, la confirmación y la Eucaristía nos han iniciado en el misterio de la vida cristiana. Somos hijos con plenos derechos y deberes, recibimos la unción del Espíritu, somos lavados por el agua y alimentados por la palabra y la Eucaristía para vivir a plenitud nuestra condición filial. Nos hemos sabido amados por Dios y por eso decidimos responderle viviendo conforme a su voluntad. Así enseñó Jesús a vivir a sus apóstoles, y así enseñaron estos a vivir a los cristianos de Asia Menor. Quien quiera vivir en conformidad con el Evangelio enfrentará adversidades por causa de la fidelidad a Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Mt 25, 34

Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del Reino, preparado para ustedes desde la creación del mundo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que concediste a san Cristóbal Magallanes, presbítero, y a sus compañeros, que fueran fieles a Cristo Rey hasta el martirio, concédenos, por su intercesión, que, perseverando en la confesión de la fe verdadera, podamos ser siempre fieles a los mandatos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Contaban a la comunidad cristiana lo que había hecho Dios por medio de ellos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14,19-28

En aquellos días, llegaron a Listra, procedentes de Antioquía y de Iconio, unos judíos, que se ganaron a la multitud y apedrearon a Pablo; lo dieron por muerto y lo arrastraron fuera de la ciudad. Cuando lo rodearon los discípulos, Pablo se levantó y regresó a la ciudad. Pero al día siguiente, salió con Bernabé hacia Derbe.
Después de predicar el Evangelio y de hacer muchos discípulos en aquella ciudad, volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, y ahí animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Panfilia; predicaron en Perge y llegaron a Atalía. De allí se embarcaron para Antioquía, de donde habían salido, con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había hecho Dios por medio de ellos y cómo les había abierto a los paganos las puertas de la fe. Ahí se quedaron bastante tiempo con los discípulos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 144,10-11. 12-13 ab. 21

R/. Bendigamos al Señor eternamente. Aleluya.

Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, para todas las generaciones. R/.
Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora y para siempre. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 24, 46. 26
R/. Aleluya, aleluya.

Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su gloria. R/.

EVANGELIO

Les doy mi paz.

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 27-31a

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: ‘Me voy, pero volveré a su lado’. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean.
Ya no hablaré muchas cosas con ustedes, porque se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo sepa que amo al Padre y que cumplo exactamente lo que el Padre me ha mandado».Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al conmemorar la muerte dichosa de tus justos, te ofrecemos, Señor, aquel mismo sacrificio en el que tuvo su origen todo martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua, pp. 504-508 (500-504).

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Apoc 2, 7

Al vencedor le daré de comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios. Aleluya.

O bien: Cfr. Sal 32, 1

Alégrense, justos, en el Señor, que merece la alabanza de los buenos. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al celebrar en este divino banquete la celestial victoria de los santos mártires Cristóbal Magallanes y compañeros, te pedimos, Señor, que concedas la victoria a quienes nos alimentamos con este pan de vida, y que, ya vencedores, nos lleves a comer del árbol de la vida en el paraíso. Por Jesucristo, nuestro Señor.