Evangelio Lunes 29 Abril 2019 Parroquia San Fernando y Capilla del Señor de la Misericordia Zona Esmeralda

Evangelio Lunes 29 Abril 2019
Zona Esmeralda

Lecturas del día:

Memoria, SANTA CATALINA DE SIENA, Virgen y Doctora de la Iglesia
MR p. 703 [722] / Lecc. I p. 872

Su vida estuvo repartida entre la contemplación de Jesús crucificado y el servicio de la Iglesia, desgarrada por facciones. Plenamente imbuida en el espíritu de Santo Domingo, encontró en el amor a Dios todas las energías necesarias para hacer regresar al Papa de Aviñón a Roma, y para hacer comprender a los pecadores lo que significa el llamamiento de la sangre redentora (1347-1380).

ANTÍFONA DE ENTRADA

Esta virgen sabia y prudente salió al encuentro de Cristo con la lámpara encendida. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que hiciste arder en amor divino a santa Catalina de Siena, al contemplar la pasión de tu Hijo y al servir a tu Iglesia, concede, por su intercesión, que tu pueblo, asociado al misterio de Cristo, se alegre siempre en la manifestación de su gloria. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[Se pusieron a orar y quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaron la palabra de Dios con valentía]
Del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 23-31
En aquellos días, tan pronto como Pedro y Juan quedaron en libertad, volvieron a donde estaban sus compañeros y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oír esto, todos juntos clamaron a Dios, diciendo: “Señor, tú has creado el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contiene; por medio del Espíritu Santo y por boca de tu siervo David, nuestro padre, dijiste: ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen planes torpes? Se sublevaron los reyes de la tierra y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Mesías. Esto fue lo que sucedió, cuando en esta ciudad se aliaron Herodes y Poncio Pilato con los paganos y el pueblo de Israel, contra tu santo siervo Jesús, tu ungido, para que así se cumpliera lo que tu poder y tu providencia habían determinado que sucediera. Y ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos anunciar tu palabra con toda valentía. Extiende tu mano para realizar curaciones, señales y prodigios en el nombre de tu santo siervo, Jesús”. Al terminar la oración tembló el lugar donde estaban reunidos, los llenó a todos el Espíritu Santo y comenzaron a anunciar la palabra de Dios con valentía. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 2, 1-3, 4-6, 7bc-9

R. Dichosos los que esperan en el Señor. Aleluya. ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen planes torpes? Se sublevan los reyes de la tierra y los príncipes se alían contra el Señor y contra su Mesías, diciendo: “Rompamos sus cadenas, sacudamos sus ataduras”. R. El que vive en el cielo sonríe; desde lo alto, el Señor se ríe de ellos. Después les habla con ira y los espanta con su cólera: “Yo mismo lo he constituido como rey en Sión, mi monte santo”. R. Anunciaré el decreto del Señor. He aquí lo que me dijo: “Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy. Te daré en herencia las naciones y como propiedad toda la tierra. Podrás gobernarlas con cetro de hierro, y despedazarlas como jarros”. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Col 3, 1

R. Aleluya, aleluya. Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. R. Aleluya.

EVANGELIO

[El que no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.]
Del santo Evangelio según san Juan 3,1-8
Había un fariseo llamado Nicodemo, hombre principal entre los judíos, que fue de noche a ver a Jesús y le dijo: “Maestro, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer las señales milagrosas que Tú haces, si Dios no está con él”.Jesús le contestó: “Yo te aseguro que quien no renace de lo alto, no puede ver el Reino de Dios”. Nicodemo le preguntó: “¿Cómo puede nacer un hombre siendo ya viejo? ¿Acaso puede, por segunda vez, entrar en el vientre de su madre y volver a nacer?”. Le respondió Jesús: “Yo te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne, es carne; lo que nace del Espíritu, es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: ‘Tienen que renacer de lo alto’. El viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así pasa con quien ha nacido del Espíritu”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: • La primitiva comunidad cristiana está muy informada de la obstinada hostilidad que los líderes del pueblo tienen hacia ella y, por eso, acoge con la oración a Pedro y a Juan cuando son puestos en libertad. De esta forma todos se hacen conscientes de que la persecución que sufren está en perfecta continuidad con la sufrida por Jesús. El Espíritu viene sobre ellos infundiéndoles la fuerza de «anunciar la palabra de Dios con toda valentía». También nosotros debemos «creer» que nuestra existencia cristiana no puede ser distinta a la de nuestro divino Maestro… • El Evangelio comienza la larga entrevista de Jesús con Nicodemo, misma que seguiremos meditando durante los próximos tres días. En este coloquio nocturno él se interroga con sinceridad acerca de Jesús, y merece ser instruido acerca de la misteriosa necesidad de «renacer» para entrar en el Reino de Dios. Tal renacimiento –que al docto y cauteloso fariseo le parece imposible– es obra del Espíritu Santo. La incomprensión de Nicodemo evidencia el carácter sobrenatural de tal renacimiento, ilustrado luego con el ejemplo del origen imprevisible del viento.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, este sacrificio de salvación que te ofrecemos en la conmemoración de santa Catalina, para que, instruidos por sus enseñanzas, podamos darte gracias con mayor fervor a ti, único Dios verdadero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 1, 7

Si caminamos en la luz, como Dios es luz, estamos unidos unos con otros, y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos purifica de todo pecado. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede, Señor, la vida eterna a quienes has alimentado en esta mesa celestial, la cual sostuvo la vida temporal de santa Catalina. Por Jesucristo, nuestro Señor.