Evangelio Domingo 19 Mayo 2019
Zona Esmeralda

Lecturas del día:

Blanco Domingo de Pascua MR, p. 374 (375) / Lecc I, p. 340: L. H., la. Semana.

Otros santos: Celestino V, papa; Maria Bernarda Buttler, fundadora. Beato Rafael Luis Rafiringa, religioso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Lasallistas).

PERSEVERAR EN LA FE

Hech 14, 21-27; Apoc 21, 1-5; Jn 13, 31-33. 34-35

Con este capítulo comienza el llamado Libro de la Gloria, el Señor Jesús va a manifestar su gloria a través de su humillación en la cruz y su consecuente exaltación. Él sabe de la inminencia de tales acontecimientos y así lo comunica: «me queda muy poco de estar con ustedes». De ahí que transmita las últimas recomendaciones a sus discípulos y les herede una especie de testamento espiritual, comunicándoles un mandato nuevo y fundamental en la vida cristiana: el del amor recíproco a la manera como Jesús amó. Esa actitud y esa forma de vivir se convertirá en el distintivo de los verdaderos discípulos. En los Hechos de los Apóstoles Pablo y Bernabé ofrecen también sus respectivas recomendaciones finales a las iglesias fundadas durante el primer viaje misionero. Se avecinan dificultades y persecuciones. Cuando estas vengan, sabrán que están en el camino del Reinado de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 97, 1 -2

Canten al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas y todos los pueblos han presenciado su victoria. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, lleva a su plenitud en nosotros el sacramento pascual, para que, a quienes te dignaste renovar por el santo bautismo, les hagas posible, con el auxilio de tu protección, abundar en frutos buenos, y alcanzar los gozos de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Contaban a la comunidad cristiana lo que había hecho Dios por medio de ellos

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 21b-27

En aquellos días, volvieron Pablo y Bernabé a Listra, Iconio y Antioquía, y ahí animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor, en quien habían creído.
Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Pan filia; predicaron en Perge y llegaron a Atalía. De ahí se embarcaron para Antioquía, de donde habían salido con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había hecho Dios por medio de ellos y cómo les había abierto a los paganos las puertas de la fe.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 144, 8-9. 10-11. 12-13ab

R/. Bendeciré al Señor eternamente. Aleluya.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. R/.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre, y tu imperio, por todas las generaciones. R/.

SEGUNDA LECTURA

Dios les enjugará todas sus lágrimas.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 21,1-5

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no exista. También vi que descendía del cielo, desde donde está Dios, la ciudad santa, la nueva Jerusalén, engalanada como una novia, que va a desposarse con su prometido.
Oí una gran voz, que venía del cielo, que decía: «Ésta es la morada de Dios con los hombres; vivirá con ellos como su Dios y ellos serán su pueblo. Dios les enjugará todas sus lágrimas y ya no habrá muerte ni duelo, ni penas ni llantos, porque ya todo lo antiguo terminó».
Entonces el que estaba sentado en el trono, dijo:
«Ahora yo voy a hacer nuevas todas las cosas». Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 13, 34
R/. Aleluya, aleluya.

Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

EVANGELIO

Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros

Del santo Evangelio según san Juan: 13, 31-33.34-35

Cuando Judas salió del cenáculo, Jesús dijo: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará. Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado; y por este amor reconocerán todos que ustedes son mis discípulos».Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Invoquemos a Cristo, camino verdad y vida y, como pueblo sacerdotal, pidámosle por las necesidades de todo el mundo diciendo: Te rogamos, Señor. (R/. Te rogamos, Señor.)
Para que Cristo, esposo de la Iglesia, llene de alegría pascual a todos los que se han consagrado a la extensión de su reino, roguemos al Señor.
Para que Cristo, piedra angular del edificio, ilumine con el anuncio evangélico a los pueblos que aún desconocen la buena nueva de la resurrección, roguemos al Señor.
Para que Cristo, estrella luciente de la mañana, seque las lágrimas de los que lloran y aleje del dolor las penas de los que sufren, roguemos al Señor.
Para que Cristo, testigo fidedigno y veraz, nos conceda ser, con nuestra alegría evangélica, sal y luz para los hombres que desconocen la victoria dela resurrección, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que, en tu Hijo Jesucristo, has hecho que todo sea nuevo, escucha nuestra oración y haz que asumamos, como distintivo de nuestra vida el mandamiento del amor, y que te amemos a ti y a los hermanos como tú nos has amado, para que el mundo te conozca a ti y a tu Hijo Jesucristo. Él, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que por el santo valor de este sacrificio nos hiciste participar de tu misma y gloriosa vida divina, concédenos que, así como hemos conocido tu verdad de igual manera vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua pp. 504-508 (500-504),

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 1. 5

Yo soy la vid verdadera y ustedes los sarmientos, dice el Señor; si permanecen en mí y yo en ustedes darán fruto abundante. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 608 (603).

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En una sociedad donde se impone la llamada «ley del mínimo esfuerzo» resulta desafiante escuchar una invitación tan exigente: amar con la profundidad y la intensidad que Jesús amó a sus seguidores y discípulos. La línea de pase para formar parte de la comunidad de los creyentes no es fácil de alcanzar. Jesús ama sin condiciones ni restricciones, entrega su tiempo, sus escasos bienes y sobre todo su vida. Lo hace sin mirar al beneficiario de su amor, lo mismo atiende a la suegra de Pedro, que a un leproso samaritano o a un endemoniado geraseno, sin olvidar al criado de un funcionario romano o a la hija de una mujer cananea. El suyo es un amor incluyente y gratuito, como tiene que ser el amor genuino. En una época donde se multiplican las carencias y las crisis humanitarias, se multiplican también las oportunidades para concretar nuestra fidelidad cristiana. Por medio de organizaciones eclesiales o centros de asistencia a los necesitados, podemos concretar nuestra práctica del mandamiento nuevo: amara la manera como amó Jesús.