Adviento

El Adviento es el primer periodo del año litúrgico para la Iglesia Católica, que consiste en un periodo de preparación para el nacimiento de Cristo. Este año va del 3 al 24 de diciembre del 2017.

¡Preparémonos Viene el Señor!

A semanas apenas de la Navidad, un sinnúmero de sentimientos, recuerdos y emociones, vuelven a despertar…

mothergabrielJesús nace. Es Navidad…
Navidad en las calles, en la tele, en los caminos,
en los shopping y en las plazas.
Es Navidad, pero es navidad afuera…
por que hay muchos que no tienen nada que festejar,
porque ningún hombre le ha demostrado ni les ha recordado
que Jesús llegó, que está entre nosotros
y que actúa en cada uno de los hombres
haciendo el mayor de los milagros…
Es navidad afuera…
porque Navidad adentro es en el corazón,
ahí dentro, donde hay un pesebre esperando,
tal vez con la misma paja seca del año pasado, pero
esperando que la oración, que es el mejor removedor de todo
limpie y acondiciones, purifique y restaure
¡porque Él, el Dios hecho Hombre, viene de veras!

Hoy es un verdadero desafío para la comunidad cristiana, abrir los ojos y el corazón hacia la verdadera Navidad: Dios se hace hombre por amor a los hombres.

La celebración navideña debe recuperar entre los cristianos su significación auténtica y su gozo exultante, para que podamos proclamar la Buena Noticia a todos los hombres: Dios se nos ha hecho cercano en Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador del mundo. Por eso, urge re signifiquemos los símbolos navideños, para acercarnos adecuadamente al misterio de la Encarnación y dar a conocer a los hombres, en la encrucijada del tiempo, el mensaje de Salvación.

Corona de Adviento

Esta costumbre es de origen pagano, la corona representaba el ruego al sol para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Para nosotros los cristianos, la “Corona de Adviento” es el signo de que queremos prepararnos para la venida de nuestra Luz y Vida (la natividad del Señor), de que esperamos a Cristo, y rogamos infunda en nuestras almas su luz.

La corona tiene varios significados: El círculo simboliza que Dios es eterno, sin principio ni fin; el follaje verde representa vida y esperanza, ¡Dios está con nosotros! Cada vela tiene un significado diferente, se describen según el orden que se encienden: La vela morada es señal de penitencia, de conversión. No puede haber libertad y vida si no hay renuncia y muerte al hombre viejo. La vela roja  nos recuerda la actitud del amor de Dios para con el hombre; siendo el Creador , se hace criatura. La vela rosa manifiesta la alegría que solo podrán experimentar aquellos que tengan el corazón dispuesto para recibirlo. La vela blanca es el símbolo de Jesús, Dios verdadero y hombre verdadero, hecho en todo semejante a nosotros, menos en el pecado.

A partir de la Nochebuena, la Corona de Adviento, que no estaba adornada (o si la estaba, muy austeramente), se transforma en corona de navidad, se quitan las velas y se adorna con frutas, flores, moños, piñas, luces, etc. Y se coloca en su interior el cirio pascual de la familia, o una vela gruesa, adornada profundamente.

El árbol de Navidad

Los antiguos germanos creían que el mundo y todos los astros estaban sostenidos pendiendo de las ramas de un árbol gigantesco llamado el “divino Idrasil”, al que le rendían culto. La celebración consistía en adornar un árbol de encino con antorchas que representaban a las estrellas, la luna y el sol, después bailaban y cantaban adorando a su dios.

Cuentan que San Bonifacio, evangelizador de Alemania, derribó el árbol, y en el mismo lugar plantó un pino, símbolo del amor perenne de Dios y lo adornó con manzanas y velas, dándole un simbolismo cristiano: las manzanas representaban las tentaciones, el pecado original y los pecados de los hombres; las velas representaban a Cristo, la luz del mundo y la gracia que reciben los hombres que aceptan a Jesús como Salvador. esta costumbre se difundió por toda Europa en la Edad Media y con las conquistas y migraciones llegó a América. Poco a poco la tradición fue evolucionando: se cambiaron las manzanas por esferas y las velas por focos que representaban la alegría y la luz que Jesucristo trajo al mundo.

Las esferas actualmente simbolizan las oraciones que hacemos el periodo de Adviento. Las esferas azules son oraciones de arrepentimiento, las plateadas de agradecimiento, las doradas de alabanza y las rojas e petición. Se acostumbra a poner una estrella en la punta del pino que representa la fe que debe guiar en nuestras vidas. También se suele poner adornos de diversas figuras en el árbol de Navidad. Éstos representan las buenas acciones y sacrificios, los “regalos” que le daremos a Jesús en la Navidad.

El Nacimiento

Escenas del nacimiento de Cristo fueron comunes en la antigüedad cristiana. Los testimonios más antiguos se hallan en la literatura apócrifa y en las catacumbas. Pero fue en 1223 cuando San Francisco de Asís inició la costumbre de “representar” en vivo el nacimiento de Jesús.

Los elementos del nacimiento son enteramente bíblicos:

  • José, María y el niño Jesús
  • Los Pastores; y los Magos convertidos en tres reyes llamados: Melchor, Gaspar y Baltasar por la literatura apócrifa de los siglos IV – VI.
  • La presencia del buey y del asno encuentra su justificación en una profecía de Isaías: “El buey conoce a su dueño, y el asno, el establo de su amo; pero Israel, mi propio pueblo, no tiene entendimiento…” (Is 1,3)

El nacimiento como instrumento para nuestra preparación:

La colocación física del nacimiento o Belén, debe ser la expresión de nuestra preparación espiritual, y así, ambas preparaciones (la física y la espiritual) nos llevarán hasta el momento culminante de la Noche Buena, donde el adorno de la casa con todos los elementos de navidad, sólo tendrán sentido si son la expresión de nuestra apertura y disposición espiritual. Siguiendo este esquema, sugerimos se coloque paulatinamente:

  • La primera semana (de Adviento) se ha de elegir el lugar y hacer espacio y dar tiempo para la presencia del Señor.
  • En la segunda semana se ha de colocar la vegetación, los animales, las personas y sobre todo el camino. En lo espiritual será preparar el camino (examen de conciencia para una buena confesión) y ponerse en marcha por él, mediante la conversión.
  • En la tercera semana se ha de colocar el portal, el pesebre, la paja destacando internamente la virtud de la fe que produce alegría.
  • Por último, la cuarta semana han de aparecer las figuras de José y María, destacando espiritualmente la actitud de a acogida.

Y como el mejor y más importante instrumento que tenemos es participar de las Misas Dominicales, y prolongarlas y aplicarlas en el hogar.